ODONTOLOGÍA PREVENTIVA

Se trata de intervenciones para prevenir problemas dentales antes de que estos ocurran en los niños. Es preferible que el primer encuentro de los niños con el dentista sea con motivo de una intervención dental preventiva. Estos procedimientos, que son indoloros, extremadamente fáciles, sencillos y económicos, ayudarán al niño a acostumbrarse al dentista.

APLICACIÓN DE FLÚOR

El flúor es un mineral natural que podemos obtener del agua y de diversos alimentos. La abundancia de flúor en el agua potable aumenta la resistencia de los dientes a las caries. En odontología, especialmente después de los tres años de edad, la administración de flúor cada seis meses es muy importante para la protección contra las caries. Es un procedimiento muy sencillo e indoloro; también es psicológicamente beneficioso para los niños conocer al dentista a través de este tipo de procedimientos. Con este proceso, los dientes se vuelven más fuertes y sanos gracias al almacenamiento de flúor en ellos.

SELLADORES DE FOSAS Y FISURAS

Existen demasiadas hendiduras y protuberancias en la superficie superior de los dientes. Estas formaciones se denominan fisuras. Las fisuras facilitan mucho la retención de residuos de alimentos. Especialmente en la infancia, los dientes pueden carearse fácilmente cuando estas áreas no se limpian bien. Para prevenir esto, estas hendiduras y protuberancias se cubren con un relleno especial, que llamamos sellador de fisuras, sin realizar ninguna abrasión en los dientes. De este modo, no será posible que los nutrientes se retengan en estas regiones y la posibilidad de caries disminuirá considerablemente. Es un procedimiento indoloro y extremadamente sencillo que se realiza a partir de los 5-6 años de edad.

MANTENEDORES DE ESPACIO

Es un tipo de aparato que se realiza en los casos en los que los dientes temporales deben extraerse prematuramente por cualquier motivo. Una vez que el diente temporal ha sido extraído, los dientes adyacentes intentan moverse y cerrar el espacio de la extracción hasta que el diente permanente erupciona. Gracias a los mantenedores de espacio, el lugar se preserva hasta que el diente permanente sale en la boca. Su aplicación es extremadamente fácil e indolora.

EDUCACIÓN EN HIGIENE BUCAL

La base de la prevención de caries en niños y de la odontología preventiva es la educación en higiene bucal, impartida a edades muy tempranas. Es muy importante que los procedimientos de cuidado bucal, cepillado de dientes y uso de hilo dental se enseñen en detalle, se supervisen después de la aplicación y que los padres completen cualquier área omitida si fuera necesario.

TRATAMIENTO EN NIÑOS

Una nutrición regular y equilibrada, junto con técnicas adecuadas de cepillado dental durante la infancia, son suficientes para prevenir las caries. El reconocimiento temprano de la formación de caries solo es posible si los pacientes acuden al dentista para revisiones periódicas. Las caries deben tratarse tan pronto como se detecten.

TRATAMIENTO DE CARIES

La parte cariada del diente debe limpiarse y completarse con un empaste. Algunos dientes de leche pueden requerir extracción según las circunstancias. Se deben realizar mantenedores de espacio inmediatamente después de la extracción. La primera opción es siempre mantener el diente temporal en la boca hasta que salga el diente permanente.

RESTAURACIÓN DE FRACTURAS

Dado que los niños suelen ser muy activos, pueden estar sujetos a golpes y caídas. En estos casos, las fracturas dentales y las lesiones bucales son problemas comunes. Si la pulpa del diente queda expuesta tras la fractura dental, es posible que deba realizarse un tratamiento de conducto y pueden producirse oscurecimientos permanentes en el color del diente.

EXTRACCIÓN DENTAL

Si el tratamiento del diente con caries se descuida durante demasiado tiempo y el problema llega al hueso maxilar desde los conductos radiculares, pueden producirse condiciones inflamatorias graves. La cara del niño puede hincharse y puede haber un dolor intenso. En este caso, mantener el diente en la boca puede representar un peligro para la salud del niño y se debe realizar la extracción dental. En particular, si el diente en cuestión es un diente temporal y el momento de erupción del diente permanente está cerca, no hay inconveniente en la extracción. Si falta mucho tiempo para que el diente permanente erupcione, el espacio del diente debe preservarse mediante un mantenedor de espacio. De lo contrario, los dientes adyacentes al espacio se desplazarán hacia aquí, sin dejar lugar para el diente permanente. El resultado llega incluso a alterar todo el equilibrio de la boca.